Los bienes raíces son aquellos que se encuentran fijos en su ubicación debido a sus características naturales, lo que significa que no pueden ser desplazados. Estos incluyen la tierra misma, así como construcciones permanentes como edificios, puentes o estatuas. Una vez que estas estructuras están construidas, no pueden ser movidas sin sufrir daños graves o ser completamente destruidas.

¿Qué son los bienes raíces?

Los activos inmobiliarios se establecen como posesiones permanentes para las empresas, englobando tierras, estructuras y edificaciones. Además, si se someten a mejoras o nuevas edificaciones, su valor registrado se eleva.

El concepto de activos inmobiliarios abarca una gama más amplia de lo que podría parecer inicialmente, ya que incluye diversos tipos de propiedades. Por ejemplo, las minas y sus infraestructuras son consideradas activos inmobiliarios, al igual que los barcos (si se separa un barco del agua, pierde por completo su utilidad como activo, ya que carece de una función coherente).

Tipos de bienes raíces

Los bienes raíces pueden clasificarse de varias maneras según sus características:

  • Naturaleza: Se refiere a los elementos del suelo y subsuelo, como infraestructuras de transporte (metro, tranvía) y edificaciones (edificios) que forman parte de los bienes inmuebles.
  • Bienes raíces por incorporación: Hace referencia a las construcciones que están permanentemente asentadas en el suelo, como edificios, debido a que se consideran parte integral del inmueble.
  • Destino: Estos bienes son mejoras que sirven para incrementar el valor de los bienes raíces principales. Pueden ser adiciones o mejoras que aportan valor, como por ejemplo, la construcción de una piscina en una propiedad.
  • Analogía: Se comparan con las hipotecas, lo que sugiere que existen derechos u obligaciones relacionados con el inmueble, como gravámenes o cargas.
  • Bienes raíces por acceso: Se refiere al mobiliario fijo que forma parte de los bienes raíces principales, como puertas, ventanas o reformas estructurales que están incorporadas de manera permanente.
  • Por representación: En este caso, se mencionan las escrituras y registros que confirman la titularidad del propietario sobre el inmueble, brindando un respaldo jurídico y legal.

Inversión en los bienes raíces: tipos y metodología

Los bienes raíces se han convertido en una de las principales formas de inversión, ya que muchas empresas los adquieren con la intención de utilizarlos a largo plazo.

  • La primera manera de obtener rentabilidad de un bien raíz es realizar reformas o construcciones en la propiedad. Al mejorar y modernizar las instalaciones, se aumenta su valor y atractivo para posibles compradores o arrendatarios. Esto puede implicar renovar una vivienda para hacerla más atractiva en el mercado de venta o realizar mejoras en un local comercial para atraer más clientes.
  • La segunda forma de generar ingresos a partir de los bienes raíces es a través de los alquileres. Muchos propietarios optan por poner sus propiedades en alquiler, lo que les proporciona ingresos recurrentes. El alquiler de propiedades comerciales puede ser especialmente lucrativo, ya que los inquilinos generalmente firman contratos a largo plazo y pagan rentas mensuales estables.

Reformas o construcciones

Hay numerosas compañías dedicadas a la adquisición de propiedades inmobiliarias, principalmente terrenos vacantes o viviendas, con el propósito de posteriormente edificar o reformar dichas propiedades para venderlas a un precio considerablemente más alto. El rendimiento obtenido varía en función del tipo de actividad realizada en la propiedad y la cantidad de inversión efectuada. Por ejemplo, en el caso de remodelar viviendas, el incremento en el valor de la casa puede llegar al 6-7 %, mientras que construir una propiedad completa en un terreno virgen implica una inversión más grande, pero la revalorización es considerablemente mayor.

Alquileres

Una forma muy común de invertir en bienes raíces es adquirir una propiedad y luego alquilarla a otra persona o empresa para su uso o negocio. Esto se ve con frecuencia en viviendas y locales comerciales, y es popular debido a la facilidad para conseguir inquilinos y generar ingresos regulares. Aunque llevará más tiempo recuperar la inversión inicial en comparación con otras opciones, esta estrategia garantiza un flujo mensual de ingresos que facilita la planificación financiera a largo plazo.

Ventas

A pesar de que implica un mayor riesgo, es común que muchas personas adquieran bienes raíces con la intención de venderlos en el futuro cuando se hayan revalorizado. Estas inversiones se consideran a largo plazo, ya que requieren que la propiedad genere plusvalía con el tiempo, lo que dificulta obtener ganancias a corto plazo mediante este enfoque. Sin embargo, en ciertas ocasiones, si la propiedad se revaloriza lo suficiente, puede generar beneficios interesantes.

Mercado de los bienes raíces en la actualidad

La gran mayoría de inversionistas considera que los activos inmobiliarios son esenciales en sus carteras debido a las variadas oportunidades y las altas tasas de rendimiento a largo plazo que ofrecen. En este amplio mercado operan numerosas agencias inmobiliarias y corredores, abarcando sectores que incluyen bienes raíces residenciales, industriales y agrícolas.

En la actualidad, el mercado inmobiliario es uno de los más robustos, brindando diversas oportunidades de inversión, como propiedades en zonas turísticas, residencias de lujo, apartamentos para estudiantes o viviendas en áreas altamente transitadas. Estas razones han transformado los bienes inmuebles en uno de los activos más dinámicos dentro de las carteras de inversores, generando considerables sumas de dinero y empleo en el sector inmobiliario.